La Legión Extranjera

Marcha o muere

¿La conoces? Si no es así o sólo conoces un poco de ella, aquí te presentamos su historia y un documental de NatGeo. Esta es la más emblemática fuerza militar y la más aguerrida del mundo. Legio Patria Nostra.

image04

Legión Extranjera Francesa

Reseña histórica de la Legión Extranjera "La Légion étrangère".
Desde el 1831, más de 35.000 legionarios cayeron en el campo de honor. "Extranjeros hechos hijos de Francia, no por la sangre recibida, sino por la sangre derramada". La Legión Extranjera supo atravesar el tiempo y adaptarse a las técnicas y a las misiones de hoy. Supo también guardar intactas las cualidades de esta ancestral Legión de la cual Lyautey decía en Marruecos: «No sabríamos proclamar bien alto los méritos de esta admirable tropa y la buena suerte que es para Francia tenerla a su servicio». El mejor modo de descubrir la rica historia de la Legión Extranjera es visitar el Museo en Aubagne. Abierto todo el año, usted podrá vivir allí, época tras época, las aventuras de los legionarios. Mientras tanto puede explorar las páginas consagradas a la historia de la Legión Extranjera:

Génesis.
Louis-Philippe, rey de los franceses, crea la Legión Extranjera el 9 de marzo de 1831. Él recupera una fórmula que fue probada en el Antiguo Régimen o en el Gran ejército: los extranjeros al servicio de Francia. Sin embargo introduce una novedad: reagrupar a estos extranjeros en el seno de la misma unidad más que formar regimientos por nacionalidad. Edificada sobre este principio, la Legión se mostrará a la altura de la gloriosa herencia que le transmiten los 400 regimientos extranjeros que la precedieron. Su eficacia rápidamente es probada y será empleada sobre todos los teatros de operaciones en Europa y ultramar. En una palabra: en todas partes donde Francia haya decidido comprometer a sus ejércitos.

1831: la conquista de Argelia acaba de comenzar y ya reclama numerosos refuerzos. La Legión es creada para proporcionar este apoyo de tropas. Se forma a partir de soldados con experiencia, desempleados después de las guerras imperiales, y de revolucionarios venidos de toda Europa que encontraron refugio en Francia. Los extranjeros dejaron precipitadamente su país y no traen consigo documentos de identidad. Para facilitar su reclutamiento, la legislación autoriza los enganches con una simple declaración de identidad. Esta disposición, simplemente utilitaria a su egreso, permite prácticamente comenzar una nueva vida. Una gran parte del mito de la Legión, y del misterio que rodea al legionario, viene de esta "segunda oportunidad" que la Legión ofrece a los que aceptan sus reglas. La ley del 9 de marzo de 1831 (ratificada por decreto de aplicación el 10 de marzo) pone así ambos principios esenciales que cimientan, todavía hoy, la particularidad de la Legión: el servicio a título extranjero y la posibilidad de servir bajo identidad declarada.

1831: Argelia. Los primeros legionarios desembarcan en Argelia en agosto de 1831. El 27 de abril de 1832, reciben el bautismo de fuego frente a la Casa Cuadrada (Maison Carrée) tallándose la reputación de soldados valientes y sufridos en el curso de los combates. Al mismo tiempo, manejan por turno el pico y el fusil e imponen un estilo que pronto se hará la marca de la Legión: el soldado-constructor. Su obra maestra: Sidi-bel-Abbès, una ciudad que edifican en 1843 y que se hará su Cuartel general y la capital de la Legión...

1835: España. El 29 de junio de 1835, cuatro años después de su creación, la Legión Extranjera es cedida al gobierno español para sostener a la reina Isabel II en su lucha contra la rebelión carlista. En 1838, 500 legionarios solamente reunirá Francia sobre los 4.000 partidarios tras sus oficiales. En el curso de esta campaña nace la amalgama, un principio aún vigente en nuestros días. Poco satisfecho con el sistema de batallones por nacionalidades, el general Bernelle va a mezclar a los legionarios en las unidades, cualquiera sea su origen. También impone el francés como lengua de mando. La Legión encontrará allí una cohesión jamás desmentida.

1835: la nueva Legión. La ausencia de los legionarios se sintió cruelmente en Argelia. El 16 de diciembre de 1835, menos de seis meses después de haberse separado de la primera, Luis Philippe decide la creación de una nueva Legión extranjera. Los efectivos son reclutados fácilmente. En 1840, la Legión se separa en dos regimientos. La nueva Legión sigue los rastros de su gloria. Constantine (1837), Djidjelli (1839), Millianah (1840), Zaatcha (1849), Ischeriden (1857) constituyen las etapas de un trayecto glorioso. La Legión adquiere así su reputación: una tropa sólida para el fuego, rústica y sufrida, con la cual se puede contar en toda circunstancia.

1854: las guerras imperiales. Sin interrumpir su acción en Argelia, la Legión participa en las campañas del Segundo Imperio. En Crimea (1854-1856), con el asedio de Sebastopol, y en Italia (1859), donde se destaca en Magenta y Solferino.

1863: el año de México. La Legión Extranjera conquista allí su título más bello de gloria: el combate de Camerone. La heroica resistencia de la compañía del capitán Danjou en la hacienda de Camerone es adoptada como un símbolo. Se trata, todavía hoy, de un modelo de comportamiento en combate para toda la Legión. “Hacer Camerone” se transforma en la expresión que ilustra el sentido del deber cuando las circunstancias del combate se hacen desfavorables...

1870: el primer compromiso sobre suelo francés. Francia está en apuros frente a Prusia. La noticia: contrariamente a lo que preveía la disposición de 1831, la Legión es llamada a servir dentro del territorio continental del país. También por primera vez incorpora a sus filas de voluntarios un status particular: el compromiso voluntario por un período de guerra (EVDG por su sigla en francés). A pesar de este flujo masivo de reclutas, la Legión combate en las filas del Ejército del Loira y conoce la amargura de la derrota.

1883: a la conquista del Imperio... El año 1883 se caracteriza por la reactivación de la política de expansión colonial de Francia. El gobierno refuerza los efectivos de la Legión y de hecho es la punta de lanza de sus cuerpos expedicionarios. En Tonkin, desde 1883, en la isla de Formosa (1885), en Sudán (1892-1893), en Dahomey (1892-1894), en Madagascar (1895-1905) y en Marruecos (1900-1934), los jefes militares y coloniales aprecian el valor excepcional de esta tropa "a quienes se les puede pedir todo". La reputación de la Legión Extranjera es tal como el general Gallieni, designando para tomar el mando del cuerpo expedicionario de Madagascar, formulará esta condición asombrosa: "Pido llevar conmigo a 600 hombres de la Legión Extranjera con el fin de poder, llegado el caso, morir convenientemente"... Pero la Legión no es solamente una tropa combatiente. En la fase de pacificación que sucede luego de la salida del ejército francés, participa activamente, por la cualidad y la amplitud de sus trabajos de cuerpo de ingeniería civil, en la revalorización de la colonia.

De 1914 al 1945. Las dos guerras mundiales.

1914 - 1918: la primera guerra mundial. La Legión está trabajando en Marruecos cuando estalla la Primera Guerra mundial. Una tradición, siempre vigente, se aplica entonces: cuando Francia está en guerra, se les pide a los legionarios originarios del país beligerante si desean o no ir a combatir contra sus connacionales. El general Lyautey mantendrá así las posesiones francesas en Marruecos, de 1914 a 1918, con legionarios de origen alemán. Otros oficiales generales comandarán a los voluntarios extranjeros que, más numerosos aún que en 1870, se comprometen a defender nuestro país. Cinco regimientos de marcha son constituidos. Debido a las severas pérdidas, son reunidos allí el 11 de noviembre de 1915 para formar el legendario Regimiento de marcha de la Legión Extranjera. El coronel Rollet será el jefe del RMLE después de la muerte del coronel Durabas, muerto estando a la cabeza de sus hombres. Él devuelve luego de cuatro años de guerra la bandera más condecorada del ejército francés, la del regimiento de infantería colonial de Marruecos.

1920 pacificación de Marruecos y del Levante. A partir de 1920, la Legión está comprometida sobre dos teatros: al Levante (Siria y el Líbano), en el marco de un mandato de la Sociedad de Naciones, y en Marruecos, para la fase final de la pacificación del país. Incansablemente, los legionarios marcan el territorio con su huella. El símbolo más bello de su obra queda en el túnel de Foum Zabbel, perforado a pico y pala en el granito sobre el camino de Ziz. Edificado por los zapadores pioneros del 3º regimiento extranjero, esta obra es mencionada en los mapas aún hasta en la actualidad como el “túnel del legionario".

1939-1945: la segunda guerra mundial. En 1939, la Legión cuenta con la cantidad más numerosa de efectivos de toda su historia, con más de 45.000 hombres. 11º y 12º REI, GRD 97, 21º, 22º y 23º RMVE (regimientos de marcha de voluntarios extranjeros), desapareciendo en la tormenta de 1940. El totalmente nuevo regimiento 13º DBLE (Semi-Brigada de la Legión Extranjera) se hace famoso en Narvik (Noruega), la única victoria francesa de la campaña de 1940. Emprende luego una epopeya que la llevará de Bir Hakeim hasta la victoria final, al lado del 1º REC y del nuevo RMLE. La guerra se acaba en Europa pero los japoneses atacan por sorpresa el 9 de marzo de 1945, el conjunto de las guarniciones francesas en Indochina. Un retiro épico, llevado con energía por el general Alessandri, permite al 5º REI, el regimiento de Tonkin, reagruparse en China, después de dos meses de marchas y de combates. Con más de 9.000 muertos, la Legión Extranjera contribuyó pesadamente a la liberación de Europa, sin conocer por eso el descanso en los años que siguieron.

De 1946 hasta nuestros días. Descolonización, conflictos y crisis.

1946-1954: la guerra de Indochina. A partir de 1946, el 2º REI, el 13º DBLE, el 3º REI y el 1º REC desembarcan sucesivamente en Indochina. Pronto son reforzados por unidades de un nuevo tipo: los batallones extranjeros de paracaidistas. En esta guerra donde el gobierno no quiere comprometer al ejército regular, la Legión será ampliamente utilizada con efectivos que alcanzarán en este período a los 30.000 hombres, de los que en su amplia mayoría son alemanes. De Phu Tong Hoa a Dien Bien Phu, la Legión pierde en Indochina a 300 oficiales entre los que están cuatro jefes de cuerpo, y más de 11.000 suboficiales y legionarios. Esta campaña es la más mortífera de toda su historia.

1954-1962: vuelta a Argelia. Hasta antes de que no cesen las hostilidades en Indochina, los primeros problemas aparecen en África del Norte. La Legión combate primero en Marruecos y en Tunez. En Argelia luego, donde inflige severas pérdidas a las bandas rebeldes. A pesar de los resultados militares de las operaciones, Argelia se hará argelina y los legionarios deberán dejar esta tierra sobre la cual, ciento treinta años antes, sus mayores habían desembarcado. En 1962, el monumento a los caídos y el cuartel general dejan Sidi-bel-Abbès para ser emplazados en Aubagne. La Legión va a crear sus nuevas raíces.

1962: la transición. Enfrascada sin descanso en el combate desde su creación, la Legión aborda los años sesenta con una configuración totalmente nueva. A semejanza del resto del ejército francés, sus efectivos fueron ampliamente disminuidos y su centro de gravedad se desplazó hacia la metrópoli. Conserva, sin embargo, una fuerte vocación con su empleo en ultramar y mantiene allí una presencia importante. Son creadas guarniciones en Madagascar, en Guyana, en Djibouti, en la Polinesia francesa y en el archipiélago de Comores. En estos años en que la lucha se hace extraña y escasea, el legionario va a encontrar la ocasión de superarse lanzándose a operaciones dignas de sus antiguos camaradas de Marruecos. El 5º RE crea en la Polinesia la infraestructura necesaria para los ensayos nucleares franceses. En Guyana, el 3º REI realiza notables hazañas para perforar el camino del este y establecer el sitio de lanzamiento del centro espacial guyanés. En la metrópoli, el 61º BMGL luego CRTLE trabajan en la construcción de pistas en los grandes campos militares del Sur de Francia (en Larzac o en Canjuers por ejemplo).

1969: de vuelta a las operaciones. La Legión es comprometida en Chad de 1969 a 1970, y regresará allí entre 1978 y 1988. En 1978, los flashes de la actualidad se posan en el 2º REP. La audaz operación aerotransportada llevada sobre Kolwezi (Zaire) permite al regimiento salvar a la población europea de una matanza. En 1983, la Legión se dirige a Beirut, en el marco de la Fuerza multinacional de seguridad.

En 1991... Durante la guerra contra Irak, más de 2.500 legionarios participan en el seno de la división Daguet en la victoriosa operación Tormenta del desierto. El 1º REC, el 2º REI y el muy joven 6º REG ganarán allí cada uno, una mención a la orden del ejército. Las operaciones luego van a multiplicarse tanto para la Legión como para el resto del ejército francés, en un marco que se hace multinacional.

En 1992-2000: un nuevo marco de empleo. 1992 marca el principio de las acciones de conservación de la paz bajo la egida de la ONU. La Legión interviene en Camboya (1992-1993), en Somalia (1992 y 1993), en Ruanda con la operación Turquesa (desde julio a septiembre del 1994). Desde 1993, las unidades de la Legión se suceden en la ex Yugoslavia en el marco del mandato fijado al ejército francés. Quedan preparados para intervenir en misiones más clásicas como fue el caso en 1996 en Bangui y en 1997 en Brazzaville.

2001: hasta nuestros días... Mantenimiento de la paz, restablecimiento de la paz, interposición, control de multitudes, desarmes: los legionarios se adaptan a todas las misiones que uno les confía. En 2002, ellos se dirigirán a Kabul, algunos como instructores para participar en la formación del nuevo ejército afgano, otros para levantar campos minados. En 2004 y 2005, la Legión es comprometida en Haití, en Afganistán (en el marco de las operaciones PAMIR y EPIDOTE), en Costa de Marfil, en Kosovo y en el sudeste asiático, en el marco de la operación BERYX de ayuda a las víctimas de catástrofes naturales. En 2006, es comprometida nuevamente en Costa de Marfil, pero también en el Líbano, en el marco de la operación BALISTE que luego se transformará en una reforzada UNIFIL. Y siempre, cualquiera que sea la misión del momento, ellos se entrenan incansablemente para estar inmediatamente operacionales en el caso que deban ser comprometidos en un conflicto a alta intensidad. Desde el 2007 la Legión extranjera participa en variadas operaciones exteriores (Afganistán, Chad, el Líbano, Costa de Marfil).

La vestimenta de la Legión.

El quepis blanco.

El quepis blanco es el símbolo del legionario en todo el mundo. En los orígenes, se trataba de un cubre quepis de color caqui, como lo llevaban todas las unidades que participaban en la pacificación de Marruecos. En la Legión, bajo la doble acción del sol y de los repetidos lavados, tomó rápidamente un aspecto inmaculado y se hizo el objeto de orgullo de los antiguos legionarios. El quepis hará su primera gran aparición oficial en París el 14 de julio de 1939 y su uso será extendido a todos los regimientos al final de la guerra. Es llevado sólo por los militares con grado, suboficiales y oficiales llevan el quepis negro con el símbolo de la granada de siete llamas.

La corbata verde.

La corbata verde llevada hoy por los legionarios fue adoptada en 1945, después del descubrimiento por parte del Regimiento de marcha de la Legión Extranjera, de una importante cantidad de corbatas que provenían de grupos juveniles. Las corbatas llegaban en el momento oportuno para equipar a las formaciones de la Legión en el seno de las cuales este elemento del vestir faltaba cruelmente. Se hizo reglamentaria en 1946.

La boina verde.

Inicialmente, esta prenda fue adoptada por los legionarios de los batallones extranjeros de paracaidistas del cuerpo expedicionario de Indochina en 1948, mientras que otras formaciones de la Legión conservaban su quepis blanco. A partir de la Guerra de Argelia, el uso de la boina verde se hizo generalizado en el conjunto de la Legión.

Las charreteras tradicionales.

Las charreteras en uniforme de desfile fueron variando su color hasta el definitivo, el cuerpo verde y las tiras rojas, desde 1868. Estos colores verde y rojo han sido heredados de Suiza de la 2ª Legión de 1835. También los reencontramos sobre los banderines de las unidades elementales. El uso de charreteras de tradición ha sido interrumpido por períodos y el uso ha sido restablecido definitivamente en 1946.

Los pliegues legionarios.

Los legionarios tienen en sus camisas y camisetas una serie de pliegues ordenados y perfectamente codificados que dan a los efectos reglamentarios una elegancia particular. Para el personal encargado de la instrucción, enseñarles a los jóvenes legionarios a hacer correctamente los pliegues de sus camisas es un modo simple, concreto y muy eficaz de explicarles lo que "trabajo bien hecho" significa, y a ellos darles el gusto de aprenderlo.

El cinturón azul.

Al principio, era un accesorio destinado a proteger al personal que servía en ultramar de las afecciones intestinales. En ese entonces se llevaba bajo los uniformes. Poco a poco, el cinturón ocupa su lugar sobre la chaqueta o sobre el capote, por coquetería. El color azul fue mantenido y se hizo signo distintivo de la Legión.

La vestimenta de los pioneros.

Los pioneros llevan barba y delantal de trabajo y cruzaban el hacha o pico sobre el hombro. Esa forma de vestir recuerda la vocación de soldado constructor del legionario. Según una tradición recuperada del Gran Ejército, están colocados a la cabeza de los desfiles, y abren el camino. En su regimiento, los pioneros constituyen el equipo encargado del mantenimiento y de las mejoras de la infraestructura del cuartel.

Los símbolos visuales.

Emblemas y banderines.

Los emblemas (banderas y estandartes) de los regimientos extranjeros llevan la inscripción "Honor y Fidelidad" en lugar de la inscripción "Honor y Patria", vigente en el resto del ejército francés. Todos ellos llevan la mención "Camerone 1863". La Legión tiene el privilegio de disponer de emblemas de sus regimientos desaparecidos y de antiguas banderas de los regimientos actuales. Son conservados en el museo de Aubagne y una parte de ellos es expuesta en la cripta. Los banderines de las compañías y los escuadrones son verdes y rojos en el anverso, en diagonal descendente y el verde contra el asta. El reverso presenta los colores reglamentarios correspondientes a la numeración de la unidad.

La granada de siete llamas.

La granada de siete llamas es un símbolo ampliamente utilizado. Se encuentra como motivo ornamental en la decoración de las fachadas de los barrios, sobre el banderín de las compañías y de los escuadrones, sobre las charreteras de los uniformes de salida o sobre las insignias de la boina. En un momento era un ornamento reservado para ciertas unidades de élite, siendo oficializado en la Legión en 1874 y tomó progresivamente su diseño actual, con sus siete llamas, dos de las cuales están replegadas y el cuerpo de la granada vacío. Sobre las insignias en la boina, el cuerpo de la granada lleva el número del regimiento. Sobre las charreteras, la granada está cubierta por tres espigas verdes distintivas de la Legión. Las tres espigas son llevadas por las unidades que, como la Legión Extranjera, pertenecían al antiguo ejército de África.

Las unidades que conforman la Legión.

1º Regimiento Extranjero.

La misión europea en Uganda (EUTM/European union training mission) consiste en formar dos batallones de 1.000 somalíes durante un período de un año, con el fin de proveer de formalidad al ejército somalí y a su vez al gobierno de transición.

1º Regimiento Extranjero de caballería.

Patrullas en el valle de Kapisa, Afganistán.

1º Regimiento Extranjero de ingenieros.

(EOD) Equipo Operacional de Desminado.

2º Regimiento Extranjero de Infantería.

Operaciones en Afganistán con un componente de artillería y un Medevac.

2º Regimiento Extranjero de Paracaidistas.

Entrenamiento y prácticas de combate aerotransportadas.

Las unidades que conforman la Legión en fotos.

3º Regimiento Extranjero de infantería.

Creación de la 4º Compañía del 3º Regimiento.

4º Regimiento Extranjero.

Entrenamiento de combate en el campo del regimiento en Caylus, junio de 2010.

13º Semi-Brigada de la Legión Extranjera.

Despliegue en Al Asay, dispositivo francés en Kapisa, Afganistán, junio de 2010.

Los desfiles conmemorativos, homenajes y la banda militar de la Legión.

Desfile conmemorando el 14 de julio en Paris por la Avenida de los Campos Elíseos.

Formación con presentación de armas a las autoridades del Senado el 13 de julio de 2009.

Misa en la cripta por los heridos y honores militares para el cabo Robert Hutnik en Aubogne.

Festival internacional de música militar 19-20 junio de 2009 en Paris.

Concierto realizado el 21 de octubre en la basílica de Saint Louis des Invalides.

Esta iglesia, conocida como la de los soldados, se encuentra en el interior de Les Invalides.

Fuente: Legión Extranjera, 180 años, Aubagne, Francia.

Vídeos

El camino para ser un Legionario de La Francia



La Legión Extranjera Francesa, más dura que el resto...
"Esos no son hombres, son demonios"
Coronel Milán, Comandante mexicano, Batalla de Camarón de Tejeda, Veracruz.
30 de Abril de 1863.

Conoce más de La Legión Extranjera y la batalla que tuvo con México en 1863.



La batalla de Puebla es quizá la más grande gloria militar que haya tenido México.

La victoria sobre el ejército francés, el mejor del mundo de mitad del siglo XIX, es un episodio que hoy da pie a conmemoraciones. Pero, contrario a lo que se podría pensar, las fuerzas francesas no recuerdan la invasión de México con decepción.

Al menos para la Legión Extranjera Francesa hay una batalla de esa guerra que evoca otra emoción. Nada menos que “la conquista de su más bello título de gloria”, según su página de Internet.

En la batalla de Camarón, 62 hombres de la Legión Extranjera se enfrentaron sin titubear a 2,000 soldados mexicanos en el poblado de Camarón de Tejeda, en Veracruz.

Al igual que 300 espartanos resistieron a todo el ejército persa en la batalla de las Termópilas, estos 62 legionarios convirtieron su resistencia en un símbolo que ilustra el mejor comportamiento en situaciones desfavorables.

Pese a que los militares mexicanos ofrecieron en varias ocasiones perdonar la vida de los hombres y oficiales de las fuerzas francesas, estos últimos se negaron, anteponiendo siempre su determinación por cumplir con el deber.

La mayoría murieron o fueron heridos, pero forjaron en México el mejor legado de una fuerza que desde 1831 ha peleado guerras imperiales, mundiales y misiones humanitarias en varios países del mundo.

Los héroes de Camerone, como ellos lo rebautizaron, motivaron una tradición peculiar que acompañó a los franceses durante el resto de su ocupación en México: detenerse y presentar armas cada que cruzaran la hacienda de Camarón.

La Legión Extranjera institucionalizó una pomposa y emotiva celebración de esta batalla, que tiene lugar cada año en su cuartel general en Francia.

En 1892 se construyó en Camarón de Tejeda un monumento donde se lee: “Aquí estuvieron menos de sesenta opuestos a todo un ejército. La vida abandonó a estos soldados franceses antes que el coraje el 30 de abril de 1863”.

Cada 30 de abril se puede ver a un contingente de legionarios rendir honores en ese lugar de Veracruz.

Es una celebración que pasa inadvertida para la mayoría de los mexicanos, mas no para la Legión Extranjera, que recuerda como principio una frase: “Cada legionario tiene a Camarón tallado en su corazón”.

Fuente: CNN México por Juan Pablo Mayorga

Antecedentes:

Durante la segunda intervención francesa en México, en 1863, el ejército francés cercó la localidad de Puebla tras el fracaso del ataque previo contra la ciudad en la batalla de Puebla del año anterior.

El 29 de abril de 1863, un destacamento francés formado por 64 carros de combate partió hacia el puerto de Veracruz con la misión de abastecer a las tropas francesas con víveres, tres millones de oro y otros materiales. El coronel Pierre Joseph Jeannigros estuvo al mando de la Legión Extranjera tras recibir información sobre un posible ataque contra el destacamento y decidió mandar a la 3ra compañía a explorar los accesos al poblado de Palo Verde bajo las órdenes del capitán Jean Danjou. El destacamento estuvo formado por 62 soldados de infantería y tres oficiales (entre los que se encontraban Danjou y los tenientes Maudet y Vilain).

Contienda:

A la 1:00 (hora local) del 30 de abril, los soldados iban de camino y a las 7:00, tras recorrer 15 millas se detuvieron en Palo Verde a descansar. Poco después avistaron al ejército mexicano formado por 800 soldados de caballería y 2200 efectivos de infantería.

El capitán Danjou ordenó el despliegue de las tropas. A pesar de estar en inferioridad, causaron las primeras bajas en el ejército mexicano. La primera batalla la ganaron los franceses gracias a la artillería. En la búsqueda de una zona más defendible, Danjou ocupó las cercanías de la hacienda de Camarón, una posada protegida por un muro de tres metros de altura. Su plan era mantener a las fuerzas mexicanas ocupadas y prevenir ataques contra sus tropas.

Mientras los legionarios se preparaban para defender la posada, el comandante mexicano Milán exigió a Danjou la rendición de sus soldados considerando la superioridad numérica del lado mexicano. Danjou respondió: “Tenemos armas y no nos rendiremos”. Tras incendiarse la posada, los franceses se quedaron sin agua y al mediodía Danjou falleció de un disparo en el pecho y el subteniente Vilain dos horas después. No obstante, sus soldados continuaron resistiendo a pesar de estar en inferioridad ante las fuerzas mexicanas. A las 5 de la tarde quedaban en pie 12 legionarios a las órdenes del teniente Maudet. A las 18:00 se quedaron sin munición y los supervivientes cargaron las bayonetas.

El coronel Milán evitó que sus hombres descuartizasen a los legionarios supervivientes. Cuando los franceses fueron invitados a rendirse, estos aceptaron con la condición de volver a la base con su bandera, mantener sus armas y escoltar el cuerpo del capitán Danjou. Milán aceptó los términos y declaró: “¿Cómo puedo recusar a estos hombres? No, esos no son hombres, son el diablo, y por respeto a ellos acepto sus peticiones”.

De los 62 soldados franceses, solo el caporal Maine y 2 hombres más quedaron en pie al final de la batalla; en total resistieron por 11 horas ante 2 mil mexicanos cuyas bajas registradas ascendieron a 600 entre muertos y heridos.

Consecuencias:

Las bajas fueron significativas: de toda la compañía, la mitad murieron o fueron heridos de gravedad. Los heridos fueron trasladados a los hospitales de Huatusco y Jalapa, donde recibieron asistencia médica. Tres meses después de la batalla se produjo el primer intercambio de prisioneros en el que fueron liberados ocho franceses a cambio de doscientos mexicanos.

Por decreto del 4 de octubre de 1863, el Ministro de Guerra, el general Randon ordenó que el nombre de “Camerone” estuviese inscrito en la bandera del regimiento de la legión extranjera.

Además, el Emperador Napoleón III decidió que los nombres de Dandem Vilain y Maudet fueran marcados en el palacio de Los Invalidos.

En 1892 se erigió un monumento en el lugar del combate en el que rezaba una inscripción en latín, pero el estado de abandono del memorial hizo que en 1948, el coronel Penette mandara levantar otro inaugurado en 1963 en el que figura la misma inscripción en francés:

Francés:

Ils furent ici moins de soixante
Opposés à toute une armée.
Sa masse les écrasa.
La vie plutôt que le courage
Abandonna ces soldats Français
A Camerone le 30 avril 1863

Español:

Eran menos de sesenta
Contra todo un ejército
Al que batallaron hasta la extenuación
Y que la vida, antes que el valor, abandonase
A los soldados franceses
30 de abril de 1863 en Camarón.

El 30 de abril, durante todos los años el gobierno mexicano celebra ceremonias en memoria de los caídos con un desfile militar. A estas ceremonias suelen asistir representantes del ejército francés y de veteranos jubilados de la legión francesa.

La conducta atribuida a la legión en esta cita fue mitificándose y Camarón fue sinónimo de coraje y de lucha hasta la muerte.

El capitán Danjou fue un militar que perdió la mano izquierda durante una expedición en Argelia, por lo que tuvo que llevar una prótesis en su antebrazo. Esta prótesis está considerado el objeto más valioso de la legión y aquel legionario que la porte durante un desfile lo considera un honor.

Fuente: Wikipedia.org

Los héroes que murieron por la Francia:

Capitán Danjou Jean
Sub-Teniente Maudet Clément
Sub-Teniente Vialin
Tinel
Germeys
Schaffner
Morzicki
Palmaert
Del Caretto
Beg Evariste
Favas
Maine Philippe
Magnin
Pinzinger
Backuki
Bartollo
Bauss
Bernardo
Billot
Burgieser
Casenhusen
Conrad
Contantin
Dael Constant
Daglinck
Devriés
Dubois
Dicken
Finboz
Friderick
Fritz
Grould
Hipp
Keuss
Kurz Jean
Katau
Kuwasseg Hippolyte
Laï Casimir
Langmeyer
Leonart
Lernould
Timmermans Jean
Rebers
Rhor Louis
Schreiblick
Van Del Bulke Pharaon
Vandermesck
Vandesavel
Van Opstal
Wensel
Witgens
y Zeiler.








Los medios de comunicación de la Legión, la revista Képi blanc.

Editorial del último número por la muerte de un integrante de la Legión:

El honor de un capitán.

El capitán Benoît Dupin, jefe de la 3ª compañía de combate mecanizada del 2º Regimiento Extranjero de ingenieros dio su vida por Francia, el último viernes 17 de diciembre, en el valle de Alasay, mientras llevaba a cabo una misión de reconocimiento, en el marco de las operaciones del Batallón Allobroges. Situado en el noroeste de Kabul, en el corazón de una región con un relieve tortuoso, el centro de este valle es el teatro de choques regulares intensos o fugaces, a menudo mortíferos; los insurgentes intentan conservar en esta zona una cierta autonomía de movimiento, cueste lo que cueste. El capitán Dupin, al comando de la compañía de ingenieros de la Legión de la Agrupación táctica interarmas Kapisa, participaba este día en los trabajos preparatorios para el establecimiento de un futuro puesto avanzado de combate para beneficio del ejército afgano, acompañados en esta misión por otros compañeros de la fuerza de coalición.

Joven teniente del arma de Ingenieros, Benoît Dupin escogió en 2005 servir en la Legión Extranjera, a semejanza de varios oficiales por lo que ella representa, por la singularidad de su reclutamiento, por su original identidad y la absoluta apertura profesional. El medio por excelencia para “engancharse” en el 2º REG es la montaña, y lo motivaba muy particularmente. Desde su incorporación, va a consagrarse plenamente y con entusiasmo a su oficio de jefe de sección, en medio de los legionarios que los liga incondicionalmente gracias a sus cualidades de buena gente. Él tendrá éxito y seguirá sumándolos, adquiriendo todas las calificaciones en montaña hasta la de jefe de compañía.

En él se ve realizada perfectamente la vocación de oficial: ideal de mando, de obediencia y de disciplina, ideal de la excelencia profesional, de la camaradería. Su temple, su sentido de relacionarse y su determinación lo distinguen y, de una cierta manera, confirman el camino que él se había trazado; estas cualidades hacen de él un jefe carismático, generoso y voluntario, el que se transforma entre sus pares como un jefe a quien se sigue naturalmente.

Su compromiso personal y el don de mando del que da pruebas, están en la imagen del grado de minuciosidad con el cual preparó a su compañía para el compromiso en Afganistán y de la energía que le insufló a la proyección, sabiendo acondicionar a sus legionarios con dinamismo, hasta sobre las pendientes del Mont Blanc. Especialistas expuestos particularmente a la acción, los legionarios zapadores nunca improvisan y aprecian de su jefe un mando claro: el capitán Benoît Dupin, combatiendo la imprevisión y experimentado, siempre colocó su honor de jefe en las misiones que ordenaba, caracterizadas por el sentido de la anticipación, la aplicación metódica de los procedimientos y la precisión en la ejecución.

Su actitud de jefe en operaciones, su presencia "al pié del cañón", reflejan también la idea que él se había hecho del honor de mandar en tal contexto, combinando con precisión el apoyo que hay que proporcionar a los soldados del Ejército nacional y la seguridad y asistencia que hay que darle a la población afgana, velando atentamente por la suerte de sus hombres comprometidos.

En esta misión, desde el primer día, él mismo dio lo mejor de si. Porque él fue cortado a la medida de un capitán…

un capitán a medida que nadie olvidará.

Adiós mi capitán.

Fuente: Revista Képi blanc de la Legión Extranjera.